Cuando una flor no florece, arreglas el entorno en el que florece, no la flor 🌸
Es muy difícil florecer en un entorno que no vibra con nuestra misma frecuencia.
Muchas veces, los hábitos, trabajos o relaciones a nuestro alrededor ya no nos aportan, pero seguimos nuestro día a día en piloto automático, pensando que la dirección que estamos tomando en nuestro camino es la correcta, cuando en realidad no nos llena, o incluso es el camino de otra persona. Y pensamos que “no tenemos tiempo” para parar a escuchar lo que realmente queremos.
Cuando nos sentimos desconectadas es que nos hemos olvidado de escucharnos a nosotras mismas. Nos hemos vuelto sordas a nuestro corazón.
Para tomar conciencia realmente de si estamos siendo honestas con nosotras mismas, primero tenemos que aprender a parar este ritmo frenético que llevamos hoy en día.
Cultivar y mantener esa conexión con nuestro Ser interior, nuestra Diosa, Fuerza o Divinidad, es lo más hermoso y mágico que existe. Así, la próxima vez que nos desviemos del camino sin darnos cuenta, esa fuerza interior nos hará retroceder y volver a caminar en la dirección que nos dicta el alma.
Donde el alma sonríe, ahí es. Donde las cosas mas sencillas se convierten en extraordinarias. Donde agradezcas cada día por todo lo maravilloso que tienes a tu alrededor, que te nutre de verdad y te acompaña a florecer
Hoy te invito a reflexionar:
🌼¿Qué es lo que realmente quiero?
🌼¿Estoy siendo honesta conmigo misma?
🌼¿Hay algo en mi vida que ya no me aporta?
Te mando un abrazo al corazón,
Alicia

